Recorre cada etapa del tratamiento electroquímico del agua. Desplázate para avanzar y mueve el ratón para mirar.
El agua tratada cumple los límites. Elige su destino — mira a la izquierda (fertirriego · evaporación) o a la derecha (cauce · alcantarillado).
Cuéntanos tu caso y preparamos un estudio de viabilidad sin compromiso.
Un desbaste retira los sólidos gruesos: solo la fracción líquida continúa el proceso, reduciendo la carga que entra al tratamiento.
Un depósito de homogeneización regula el caudal y amortigua los picos de carga, para que el reactor trabaje siempre en condiciones óptimas.
Una corriente entre electrodos avanzados genera oxidantes —radicales hidroxilo (•OH), ozono, H₂O₂ y cloro activo— que destruyen la materia orgánica disuelta, sin reactivos ni lodos químicos.
El agua recircula por el reactor en lotes de 200 L hasta alcanzar los valores de salida. Al llegar al límite, descarga el agua tratada y el ciclo vuelve a empezar.
Los objetivos de calidad se ajustan según la normativa de vertido o el uso final. Reconfiguración inmediata y automática, sin intervención manual.
El agua tratada cumple los límites y puede reutilizarse en proceso o riego. Cada lote queda registrado en informe para auditoría y cumplimiento.