Molina de Segura y la Vega del Segura son la capital española de la conserva vegetal. Sus aguas — escaldado, salmueras, lavado de fruta — son estacionales y muy cargadas. Las dejamos en vertido conforme, campaña tras campaña.
El agua de una conservera concentra todo lo que odia una depuradora convencional: azúcares y almidones que disparan la DQO, salmueras de encurtido, restos vegetales, sosa de pelado químico — y todo ello en picos de campaña que multiplican el caudal durante semanas para luego desaparecer. Los biológicos sufren en cada arranque; el gestor externo factura cada cuba; la ordenanza municipal no entiende de estacionalidad.
Nuestra planta de electrooxidación por lotes está hecha para ese perfil: absorbe picos procesando más lotes, trabaja bien en matriz salina, arranca y para con tu producción sin morirse y deja cada lote registrado con su analítica. Sin obra civil, ampliable por módulos y con la posibilidad de reutilizar el agua tratada en lavado de patio y cajas: menos agua comprada en plena campaña.
Prepara la próxima campaña ahora: dimensionamos con muestras de la anterior y llegas al primer camión de fruta con la planta rodada.
Cuéntanos líneas y calendario de campañas: propuesta con coste por m³ en días.