El mayor mar de invernaderos del mundo riega con un déficit de unos 170 hm³ al año. Cada gota cuenta: desalobramos pozos, tratamos salmueras, desinfectamos el fertirriego y recirculamos drenajes para que tu agua rinda el doble.
Con unas 40.000 hectáreas bajo plástico y un consumo próximo a 5.000 m³ por hectárea y año, el campo almeriense vive de un acuífero sobreexplotado: el 80% del riego sale del subsuelo, cada vez más salino. La respuesta del sector — desalobradoras, desaladora, regeneradas — abre un frente técnico nuevo: qué hacer con las salmueras, cómo mantener la sanidad del fertirriego y cómo aprovechar drenajes y regeneradas sin riesgo para el cultivo.
Ahí es donde entramos: ingeniería de agua específica para invernadero. Dimensionamos la desalobración a tu pozo real, tratamos el rechazo salino conforme a normativa, montamos desinfección sin residual químico (electrooxidación + UV) para recircular drenajes en hidropónico, y verificamos con analítica acreditada que el agua que llega al goteo es la que tu cultivo necesita.
Recircular el drenaje de un hidropónico devuelve hasta un 25-30% del agua y parte del abono. En Almería, eso es dinero cada semana.
Muestreamos tu pozo y tus drenajes, y te decimos con números cómo sacarles más partido.