La Región es una potencia cárnica: mataderos, salas de despiece y elaborados con efluentes de alta carga — grasas, sangre, DQO y nitrógeno. Los dejamos en vertido conforme, con papel que lo demuestra.
El agua de una cárnica es de las más difíciles del sector agroalimentario: DQO altísima, grasas emulsionadas, sangre, detergentes de limpieza CIP y nitrógeno. Los tratamientos biológicos convencionales sufren con los picos de matanza y las paradas de fin de semana; el gestor externo, mientras tanto, factura cuba a cuba.
Nuestra solución encadena pretratamiento físico (desbaste, homogeneización, flotación de grasas) con electrooxidación por lotes: los oxidantes generados in situ rompen la materia orgánica, eliminan color y olor y reducen el nitrógeno hasta el 98%. Cada lote de 200 L sale con su analítica registrada — la prueba de cumplimiento que pide el gestor del saneamiento o la Confederación. Y al ser un proceso electroquímico, arranca y para con tu producción sin morirse, como le pasa a un biológico.
¿Sanción o requerimiento reciente por tu vertido? Tráenos la notificación y una muestra: te decimos en días qué haría falta para cerrar el expediente.
Prueba con muestra real, propuesta con coste por m³ y calendario de instalación.