Todo proyecto se apoya en el terreno: lo investigamos, lo medimos con precisión centimétrica y aseguramos su estabilidad. De la balsa de purines al talud de la ampliación.
El suelo es el gran olvidado de los expedientes ambientales — hasta que aparece: una compraventa industrial que exige informe de situación del suelo, una balsa que necesita estudio de estabilidad, un talud que amenaza con venirse abajo o un proyecto que no cuadra porque la topografía de partida era mala.
Cubrimos esa base: investigación de suelos con muestreo y analítica frente a niveles de referencia, geotecnia y estabilidad de taludes y balsas, topografía y geomática con GPS-RTK y fotogrametría con dron (modelos del terreno, volúmenes, replanteos) y drenajes superficiales y profundos que protegen tu instalación.
Una balsa de purines mal asentada es una sanción esperando fecha: estabilidad, impermeabilización y topografía se comprueban antes, no después.
Suelo, talud, topografía o drenaje: cuéntanos el caso y te decimos qué estudio corresponde.